En el reino de la Oscuridad
En el reino de la Oscuridad reinaba la malvada y pérfida bruja Lethes, capaz de dejar sin memoria a todas las personas que entraban en los confines de su reino y no cumplían sus órdenes.
Un día llegó un visitante que decían que era un mago, porque venía montado en un coleóptero gigante, y la bruja se interesó por él haciéndolo llamar, pero el supuesto mago no acudió.
Lethes se enfadó más, y mandó a tres de sus súbditas a buscarlo:
-Súbditas, rápido, traedme a aquel que ha osado desafiarme!!!
Pero no volvió ninguna, y a la bruja se le acababa la paciencia.
El mago se presentó tres días después, y cuando la bruja lo escrutó con sus ojos de hielo, vio a un mago, que si no fuera porque venía montado en un coleóptero creería que era un niño.
La bruja estuvo un rato observando sus rasgos que le resultaban familiares y el niño gritó:
-¡Mamáááá!!! ¡Eres tú!!! Te había estado buscando por todos los sitios- y la madre llorando de alegría y con cariño reflejado en sus ojos lo abrazó con ternura.
Al final, la bruja Lethes con su magia, hizo que todas las brujas que vivían en su reino fueran buenas y que ayudaran a las personas que las necesitaran.
Aldara Fenández Fernández 5ºB
Ilustradora. Uxía Villanueva Bermúdez 5º B
La abdución alienígena
Un día al ir caminando hacia la casa de un amigo, una luz deslumbrante me cegó.

Al instante aparecí en una cápsula de color gris metalizado, con paneles llenos de botones luminosos de varios colores y dos seres muy extraños sentados en ambos sofás. En ese momento me di cuenta de que había sido abducido por los extraterrestres.
Lejos de tener miedo, me sentí muy cómodo y tranquilo. Uno de aquellos seres me preguntó:
-¿Cómo te llamas y cuántos años tienes?
A lo que yo le respondí:
-Me llamo Joel y tengo diez años.
No entendía porqué estaba allí y cómo me habían transportado, por lo que les pregunté:
-¿Por qué me elegisteis a mí y qué pensáis hacerme?
-Porque nos pareciste un chico interesante que nos podría dar mucha imformación sobre los terrícolas.
No recuerdo que más pasó, lo que sí sé es que aparecí sentado encima de una loma y mi perra lamiéndome la mano.
Joel Moreira Fernández 5ºB
Mi dibujo en el encerado

Una mañana en el colegio, hice un dibujo de una niña pequeña. Pero el encerado en que la pinté se iba a tirar. El dibujo lo sabía porque .... ¡Tenía vida propia!Y como no quería morir, una noche salió del encerado.
A la mañana siguiente quería vengarse de nosotros. Todo el mundo quería matarla menos yo porque algo me decía que era buena.
La vi y le pregunté:
-¿ Quieres ser mi amiga?
Me dijo que sí y nos hicimos amigas. entonces salimos del colegio a tomar una tortilla.
...Jejeje... Y todos nos miraban con caras muy raras.
Sandra Quiroga Fortes 5ºB
En el país de Chachiway
Una mañana no muy soleada, mis hadas, Flor y Rosa, decidieron llevarme a Chachiway el país de las Milmaravillas.Alli viven, hadas, brujas, gigantes, enanos...
De camino a casa de mis hadas pude notar que ¡volábamos! ¡Estábamos volando sobre un diccionario!
¡Moló muchíiisiimo! Pero cuando quisimos volver no pudimos... Mis hadas no se sabían el hechizo adecuado.
Mamá me iba a castigar...Sentía miedo porque mamá echa unas broncas...

Entonces pedimos ayuda a un gigante que con su fuerza fue capaz de hacernos volar y...
¡Justo! ¡Gracias a ese gigante no nos hizo falta ningun hechizo! Llegamos directos a mi cuarto y mamá no me pilló... Pero al día siguiente fui volando a desayunar, y ahora estoy castigada 5 meses pero ¡con mis hadas!!!
Sara Mirón Caldas 5ºB
Ana y la magia
Érase una vez una niña llamada Ana, que había ido al cole. En clase de ciencias le mandaron hacer un conjuro de saltar mucho. Había que decir las palabras mágicas:
-Chipin,chapiñon ´´Ana``. Ella en vez de su nombre dijo el de la maestra y se convirtió en un perro.
¡NO PARABA DE BAILAR!! Y quien se riera se convertía en...¡ Un pez con patas!
Para no ser un perro tenía que decir:
-Habra chimpum que aparezca un mamut.
Todos los niños menos malos se convirtieron en ellos.
La maestra no podía hacer nada, entonces, cogió su escoba mágica y empezó a volar.
Ella llamó a su madre para que trajera su libro de magia, buscó la página y dijo:
-Tres, cachimpes un niño perder.
Su madre no sabía lo que había pasado, todos los niños le dieron la enhorabuena y ella empezó a ser su maestra.
Helena Pascual Tajes 5ºB
Y aquí os dejamos un vídeo fantástico sobre la magia de la Naturaleza. ¡Que lo disfrutéis!